martes, 3 de febrero de 2015

Desvelos 

Y vuelve a ocurrir, tras deslizar mis dedos sobre la ultima hoja de papel he vuelto a tener esa sensación de vacío. Esta vez ha sido diferente. No era solo vacío, era dolor. Aveces pienso que si de verdad merece la pena o acaso soy víctima de alguna enfermedad mental.

Cuando llego a momentos así en los que dudo de mi propia cordura vienen a mi mente recuerdos de una antigua profesora de literatura que al principio me dio la impresión de no estar muy cuerda. No pude conocerla demasiado y me arrepiento de ello, pero si pude conocerla lo suficiente como para saber la respuesta que ella daría a mis preguntas, creo que a ella le asaltaron las mismas preguntas que hasta hace diez minutos me asaltaban a mi o puede que estas solo sean las palabras que me gustaría oír : ¿Qué si merece la pena? Si, si que merece la pena, ¿Si solo sintieras felicidad no seria una vida muy aburrida? Y sí, hablo de vida por que para mi sentir el roce del papel entre mis dedos es vivir. La conocí lo suficiente como para saber que ella disfrutaba de cada sensación sin importar cual fuese ni que sentimientos despertasen en ella.

Sentimientos, emociones, todas ellas tan escasas de sentido. Para mi que nunca las muestro y aveces me pregunto si realmente las he llegado a poseer en algún momento de mi vida. 

Solo he encontrado un lugar en el que poder vivir, mi universo, un lugar que no existe por si mismo sino que he creado en mi interior. un lugar que vive de un combustible que se basa en el silencio y el deslizar los dedos por una hoja de papel intentando descifrar las siluetas de tinta que acaban tomando color, forma y en algunos casos personalidad propia. Las observo una tras otra como si no existiera nada mas en este mundo.

Entonces, cuando ya no quedan mas siluetas, dejo el libro en la mesita de noche, aparte la vista y no fui capaz de mirarlo. Estaba llorando. De pena. Y entonces encontré la respuesta:

-Si que merece la pena.

-Lupus Corde-

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